UNATE le pide a Revilla que Cantabria lidere unas políticas para la vejez que se alejen del asistencialismo

30 septiembre. Sede Gobierno de Cantabria

  • La Universidad Permanente, con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores (1 de octubre), advierte de la falta de información de calidad sobre la realidad del 21,5% de la población.
  • La entidad pide un cambio de enfoque para ver a las personas mayores como una oportunidad y no como un problema.
  • Modesto Chato, presidente de la institución,  demanda un conocimiento sobre la situación real de las personas, no un mero informe estadístico de su número en la Comunidad.

 

UNATE, La Universidad Permanente, le ha pedido hoy,  al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, que se deje de transmitir la idea de que el envejecimiento de Cantabria es un problema. En una carta que le ha entregado en mano el presidente de UNATE, Modesto Chato de los Bueys, a Revilla, afirma que tenemos “la oportunidad de aprovechar la experiencia y las capacidades de las personas mayores y el deber de conocer mucho mejor su realidad para poner en marcha políticas públicas acordes a sus necesidades”.   Chato de los Bueys hizo hincapié en que lo destacable sería “conocer cómo están las personas mayores, no saber cuántas hay”.

En una reunión celebrada en la sede del Gobierno cántabro, Chato de los Bueys ha querido aprovechar la celebración del Día Internacional de las Personas Mayores, que se conmemora cada 1 de octubre, para solicitar a Revilla que lidere una iniciativa que aleje a Cantabria de las lógicas de “infantilización”, de “medicalización” y de exclusión de la vida social, política y cultural que afectan a las personas mayores de 65 años, un 21,5% del total de la población de la región.

Por su parte, el presidente regional Miguel Ángel Revilla se mostró receptivo con la propuesta, que trasladaría a la consejera de empleo y políticas sociales, Ana Belén Alvárez, para avanzar con la petición.

El primer paso para lograrlo, según UNATE, parte de una serie de estudios que vayan más allá de las estadísticas demográficas y que se centren en cinco aspectos: riesgo de sufrir soledad y aislamiento, abusos y maltratos a la vejez, diagnóstico de la situación de las personas en el ámbito rural de Cantabria, adaptación de servicios públicos y privados a las personas mayores, y capacidades disponibles entre la población mayor de 65 años.

“Cantabria envejece”, se afirma en la carta, “y envejecerá más porque, como ha indicado Naciones Unidas, la población mundial de personas mayores de 60 años se duplicará entre 2015 y 2050. Pero Cantabria puede ser pionera y ejemplar a la hora de abordar los retos que esta realidad supone”.